La hora de la ceremonia cambia la luz, las fotos y lo que tu maquillaje tiene que aguantar. Así lo adapto según si te casas de tarde o de noche.
Cuando una novia me escribe, una de las primeras cosas que le pregunto es a qué hora se casa. No es un detalle: la luz natural de la tarde y la luz artificial de la noche piden maquillajes distintos, aunque el estilo sea el mismo.
Boda de tarde: luz natural, piel ligera
Con luz de día todo se ve: la textura, el exceso de producto, el color de la base. Aquí manda una piel muy ligera y luminosa, colores suaves y un acabado que parezca que no llevas casi nada, aunque lleves todo lo necesario para que dure.
- Base fina y luminosa, con corrector solo donde haga falta
- Colorete en crema para un rubor natural
- Ojos en tonos tierra, rosados o melocotón, bien difuminados
- Labios nude rosado o en un tono jugoso que dure la comida

Boda de noche: más intensidad, más definición
Con luz artificial y flash, los colores se apagan. Por eso de noche puedes subir un punto la intensidad sin que se vea cargado: más definición en los ojos, un contorno algo más marcado y labios con presencia.
- Piel algo más cubriente y bien sellada para el flash
- Ojos ahumados suaves y pestañas por mechones
- Iluminador en el punto alto del pómulo, sin purpurina
- Labio con color: frambuesa, terracota o un rojo suave
Si tu boda empieza de día y termina de noche, hacemos un look de tarde y te preparo un pequeño kit para intensificar ojos y labios antes de la fiesta.
Lo que no cambia
Tu esencia. Sea a las doce o a las nueve, el objetivo es el mismo: que te mires y te reconozcas, y que el maquillaje aguante desde la primera foto hasta el último baile.

